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miércoles, 4 de agosto de 2010

Doce, trece y catorce


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Doce
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Entre Montilla, Valdepeñas y Requena consumo la vida. Cáñamo es, tierra, al fin y al cabo, la espardeña que calzo.
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De Tirriae
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Trece
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Ayer, ojos inocentes visitaron cementerios y hoy habitan hospitales.
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De Tirriae
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Catorce
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A santo de qué, excepto él, tiene síndrome de Down, nadie me rio la gracia. Sólo me limité, en la sala de visitas, a piropear a una enfermera -llevaba un cadáver a la morgue-, de perfectas caderas, pechos erguidos y sonrisa amplia, que le miraba. Sé que ella sonreía camino del montacargas, digo bien.
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De Tirriae

11 comentarios:

  1. ¡Qué enigmático te nos has puesto últimamente! (aunque se te entiende). La foto del medio es muy inquietante. Besotes, M.

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  2. "A santo de qué, excepto él, tiene síndrome de Down, nadie me rio la gracia"

    ...una construcción así no la consigue ni Góngora. La foto que ilustra el "trece" inquieta: me pareció al principio el hueco en los ojos de una gran calavera (el dómine Cabra de Quevedo tenía "los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos").

    Tu estilo me provoca. Quiero más.

    Saludos.

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  3. Me gusta el camino que has decidido seguir....quisiera tener tu fortaleza y tu espíritu....quizás sea lo que más necesito en el mundo.
    Sigue escribiendo....leerte se ha convertido en una necesidad.
    Besos

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  4. Uysss ahí ha salido mi Montilla natal.. que bonito...


    Saludos y un abrazo.

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  5. Secuencias de tu vida, que nos muestras, tan tuyas, tan vivas, que casi me da reparo verte en ellas.
    Casi llegas a doler!

    Cogeré fuerzas para seguirte, Jose Alfonso!

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  6. Lo mejor cuando tocan esos vaivenes es darle la espalda a todo como hiciste. Y luego ya lanzar la vista en unas buenas curvas, y ya de paso, piropearlas.

    Un beso.

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  7. doce. Así deberíamos ser, amigo, caminantes de alpargatas y no "pilotos de F1".

    trece. Nada grave, espero y deseo.

    catorce. Deberíamos tener menos miedo a ese "viaje" y verlo con más naturalidad... tal vez por eso no sonreímos, tal vez por eso no comprendemos a los que sí sonríen.

    Te regalo mis sonrisas -a veces son contagiosas, dicen- y dos abrazo.

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  8. De verdad que no te entiendo, quizás estoy un poco torpe ultimamente, pero haces unas entradas un poco raras para mí, no obstante las encuentro originales, cada uno tiene su estilo, tú ha escogido éste, y si te gusta debes mantenerlo, yo lo encuentro un poco tretico.
    Veo que recuerdas mi poesía, ya hace tiempo que la saqué, me halaga que la recuerdes, y que te guste Andalucía, ya que la citas en tu entrada, para mí Andalucía es lo más grande del mundo.
    Un beso muy grande de esta amiga que se alegra de que hayas vuelto a escribir en tu blog, para visitarte de nuevo.

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  9. Solo a ti se le ocurre piropear a una enfermera y encima llevando un cadaver a la morgue jajajaja...aunque si se sonrió es que al menos le alegraste el dia.

    Un beso

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  10. Ay Pepe, no sé por qué pero me ha venido algo a la mente mientras te leía, te dejo el enlace para que lo oigas...Igual me equivoco, pero en el fondo todos estamos ligado a los doce, trece y catorce.

    http://www.youtube.com/watch?v=8ODi9qNpc1A

    Un besito.

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  11. Sacar el hueso al aire, puro de vivir,

    efectivamente, Zayi, ahí andamos todos.

    Gracias, Un beso.

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